El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que el brote de hantavirus en un crucero está “bajo muy buen control”, mientras la Organización Mundial de la Salud coordina con las autoridades estadounidenses el seguimiento de pasajeros infectados hospitalizados y el rastreo de contactos que continúa en varios países.
La declaración del mandatario estadounidense busca transmitir calma ante la situación sanitaria que se desarrolla en el buque, mientras expertos de salud pública trabajan para contener la propagación del virus.
La OMS ha confirmado su participación activa en el monitoreo del caso, trabajando en estrecha colaboración con funcionarios de salud norteamericanos para evaluar el alcance del brote y prevenir nuevos contagios.
Los pasajeros afectados se encuentran recibiendo atención médica en hospitales, mientras las autoridades sanitarias llevan a cabo protocolos de rastreo de contactos que se extienden a través de múltiples naciones por donde transitaron los viajeros del crucero.
El incidente resalta los desafíos que representan los brotes de enfermedades infecciosas en embarcaciones, donde el contacto cercano entre pasajeros puede facilitar la transmisión de patógenos.
